La vergüenza es una sensación que puede ser causada por el deshonor, no merecimiento, burla, fracaso o miedo a este. Aunque pueden ser muchas las causas, no deja de ser un mal sentimiento. La vergüenza puede venir de situaciones del pasado que aún no logramos procesar, de un acontecimiento espontáneo o algo que planeamos hacer a futuro.
Aquí te comparto cómo puedes identificar y afrontar la vergüenza.
Cambia la vergüenza del pasado por resiliencia
Cambia la vergüenza espontánea por empatía
Cambia la vergüenza del futuro por valentía
Cambia la vergüenza del pasado por resiliencia
Deja de castigarte cuando sabes que lo intentaste. Salir de tu zona de confort por sí solo es un salto muy valiente. Es normal sentir que pudimos haberlo hecho mejor, pero cuando haces algo nuevo justo se trata de mejorar en cada paso que das.
En lugar de castigarte o arrepentirte por lo que hiciste o no hiciste, deberías de felicitarte. Admírate porque lograste hacer algo que te daba miedo. Agradece que obtuviste el valor para hacer algo fuera de los límites que te pones para mantenerte “a salvo”.
A veces tenemos un pasado del cual no nos sentimos orgullosos. En lugar de pensar que somos un producto de lo que nos ha pasado, debemos pensar en nosotros como la causa de nuestro futuro. Deja el pasado en su lugar, agradece el aprendizaje y deja ir los sentimientos de culpa y vergüenza, ya no te pertenecen, mereces crear una vida de la cual sientas orgullo.
Cambia la vergüenza espontánea por empatía
Somos humanos, cosas pasan. El que nos caigamos, nos equivoquemos, reaccionemos o nos quebremos en público es algo que no siempre depende de nosotros. Aún cuando intentemos vivir lo mejor que podemos, el universo a veces nos da vueltas inesperadas. Nos pasa a todos en público y en privado.
No somos perfectos y en el fondo sabemos que no nos gustan las personas perfectas, las sentimos distantes o falsas. Cuando nos equivocamos en público mostramos nuestro lado humano y aunque esto parezca ser lo peor, si mostramos nuestra honesta reacción, así sea vergüenza, esto hace que las personas tengan más confianza en nosotros. La vulnerabilidad es un superpoder, no intentes convencer a alguien de algo que no eres, aceptate, acepta tu situación actual y desde ahí puedes seguir adelante.
Cambia la vergüenza del futuro por valentía
Ya sea que tengamos que hablar en público, presentar un nuevo proyecto, tocar tu nueva canción frente a otras personas, exponernos a la posible crítica de alguien más puede causar miedo. Nos avergüenza exponernos porque creemos que algo puede salir mal, que no somos suficientemente buenos para hacerlo o que se burlarán de nosotros. La realidad es que exponernos a la crítica es parte del proceso, depende de ti si la usas para bien, la ignoras o dejas que te detenga.
Es más importante aceptar tu proceso y confiar en lo que tienes que ofrecer antes que buscar la aprobación externa. Usa la vergüenza como un indicador de que estás por hacer algo fuera de tu zona de confort y eso es digno de admiración.
Toma mucho valor atreverte hacer algo diferente, agradécete cada vez que lo hagas, sin importar el resultado.
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