
Acerca de mi
¿Quién soy?
Para cubrir los básicos, me llamo Aylín, tengo 26 años y soy mexicana. Estudié mercadotecnia y lo he ejercido por más de 5 años. Soy amante de aprender cosas nuevas, me encanta estar estudiando diferentes temas y ponerlos a prueba.
He creado este blog para aquí poder guardar resúmenes o pequeñas partes de conocimiento que he podido integrar a mi vida. Cada blog contiene algo que me ha ayudado a atravesar diferentes momentos, conocerme más o entender mejor el universo en el que vivimos.
Espero que algo de lo que he escrito pueda ayudarte aunque sea un poco.
Acerca de mi:
Mi inicio en el autoconocimiento
Cuando tenía 19 años entré en una depresión, la verdad es que ni siquiera me había dado cuenta hasta que empecé a dejar de sentir, así en seco. Dejé de disfrutar la música, mis platillos favoritos o las salidas con mis amigas. Aún y cuando sabía que mi familia y seres queridos me acompañaban, me sentía extremadamente sola. Sabía que los pensamientos negativos que pasaban por mi mente no eran míos, era como si mi mente estuviera secuestrada.
Después de intentar “apagar” la negatividad, todo lo que me pasaba en la vida me era indiferente, en un “buen día” no sentía nada ni felicidad ni tristeza, en un mal día me invadía la desesperación de no saber qué me pasaba. ¿Por qué ya no sentía? Pedí ayuda a mi familia y me llevaron con una psicóloga, pero cómo le iba a explicar a alguien lo que me pasaba si ni yo sabía. Al hablar con la psicóloga me mostró los síntomas de depresión, síntomas que llevaba cargando un año o más y yo no me había dado cuenta. Sabía de la depresión pero ignoraba completamente todo lo que implicaba. Siempre me he considerado de mente fuerte y muy lógica, es por esto que al hablar con la psicóloga le podía explicar que todo iba bien en mi vida y que verdaderamente no sabía por qué me sentía así.
Al no poder mejorar, pensé que iba a tener que vivir así por siempre o hasta que se me quitara mágicamente, pero el insomnio empeoró. Si bien me iba, dormía 2 a 5 horas (a la hora que se pudiera) y había días que ni eso. Ya no era opción ignorar el problema y me decidí por investigar, hacer lo que fuera necesario por terminarlo.
En mi búsqueda encontré el mindfulness, una práctica verdaderamente mágica. Empecé a meditar y me obligué a seguir una rutina, si dormía o no, iniciaba mi día a las 7:00AM y desayunaba, meditaba, hacía ejercicio, me bañaba y me iba a la universidad. Después de varias semanas de esta práctica logré regresar a un mejor estado. La vida me parecía “vivible” de nuevo.
Cuando recuperé mis ganas de vivir me dije a mi misma que no lo iba a volver a permitir. No iba a dejar que sentimientos no deseados entraran en mi. Es como si me hubiera puesto un cadenero, si era un sentimiento que entendía lo dejaba pasar y si no sabía de dónde venía lo inspeccionaba, no dejaba que me consumiera. Entendí que si dejaba pasar pensamientos o sentimientos aunque fueran en pequeñas dosis, si eran constantes me iban a consumir. Decidí tomar el control de mi vida.
Mi inicio en la espiritualidad
Tenía un amigo muy creyente de Dios, irradiaba mucha paz, paz que yo deseaba. Él siempre me decía que era gracias a sus prácticas espirituales y aunque intenté seguir sus pasos, yo sentía que ese no era mi camino. Empecé a intentar hablar con Dios, rezaba y le pedía que hablara conmigo, así como hablaba con mi amigo. Le pedía que me permitiera conocerle, le preguntaba para qué era buena yo, a qué vine a esta vida. No había respuesta.
Después de varios años trabajando y viviendo una vida que podría ser considerada normal, empecé a sentir incomodidad y no de la que te hace crecer, de la que te hace cuestionar si todo ha valido la pena. Como ya lo mencioné antes, los sentimientos no identificados no son bienvenidos, empecé a indagar y me di cuenta que ya no estaba en mi lugar. Ya no pertenecía a muchos lugares que yo frecuentaba. Entre más lo negaba más me invadía el sentimiento, así que decidí irme de todos esos lugares a los que no pertenecía ya. ¿A dónde me llevó esto? A mi.
Cuando ya no tuve lugares a dónde ir me encontré conmigo misma, sin escape.Terminé sola y ahí me di cuenta que no me conocía tanto como yo pensaba. Tuve que convivir conmigo y darme cuenta de la información que llegaba a mi. Me dejé llevar por las sincronicidades que aparecían en mi vida, me enfrenté a mis sentimientos más incómodos uno a uno, con mucha ayuda de libros y videos de personas que han sido mis maestros espirituales, iban apareciendo cuando era el momento indicado.
Me encontré a mi misma y ahí encontré a Dios.
Dios siempre nos escucha y si ponemos atención podemos escucharlo a él. Entendí que Dios me quitó todas las distracciones de mi vida para poder conocerle, como yo había pedido. De ahí en adelante inició un viaje de preguntas y respuestas, de aprender de mi misma y del universo.
Hobbies
Me gusta dibujar, pintar, crear objetos de cerámica y escribir. Amo la música, siempre me he sentido acompañada por ella y viendo hacia atrás mi vida es como si cada etapa tuviera su propia playlist.
Espero que algo de lo que he escrito pueda ayudarte aunque sea un poco.