Al conocer tu verdadero yo te liberas de expectativas, de cambiar para pertenecer y te guía a tu felicidad. Conocerte a ti mismo ayuda a relucir tu yo más auténtico.
Antes de iniciar
Para empezar tienes que darte cuenta de la perspectiva que tienes ahorita. Lo que nosotros consideramos bueno o malo tiene un filtro. Un filtro que hemos creado a lo largo de toda nuestra vida. Este filtro puede llevar cosas que hemos aprendido de padres, maestros, círculos sociales, etc. Cuando éramos pequeños era importante que alguien nos enseñara cómo vivir, porque llegamos a un mundo con reglas, un mundo que ya tiene cierto ritmo y nosotros aparecimos en él.
Cuando vamos creciendo y aprendemos a navegar este mundo, nos vamos dando cuenta que podemos crear nuestros propios gustos, pensamientos y sentimientos. Empezar a conocer lo que es más auténtico para nosotros puede ser algo de nunca acabar, porque como el mundo cambia, nosotros cambiamos. Debemos empezar a darnos cuenta tanto de nuestros pensamientos como de nuestros sentimientos, empezar un diálogo interno en el que podamos reflexionar si estamos de acuerdo o no con lo que pasa en nuestro interior, acercándonos cada vez más a nuestra esencia.
TIP: Cuando te estás conociendo y alguna de tus creencias se pone en duda, podrías reflexionar acerca de dónde nació esa creencia. Pregúntate por qué lo crees y si esa creencia sigue firme al día de hoy o más bien te está deteniendo en tu crecimiento personal.
Cómo iniciar en el autoconocimiento
A modo de reflexión puedes empezar a preguntarte quién eres, para iniciar con tu investigación introspectiva. Al inicio, mucho de lo que usamos para describirnos es quiénes somos con relación a algo o alguien más. Usamos frases como “soy mamá”, “soy cinéfilo”, “soy contador”.
Al entender las relaciones que tenemos con cada etiqueta podemos decidir por nosotros mismos, qué sí queremos seguir siendo o qué podemos cambiar. Podemos entender que nuestra carrera no es todo lo que somos o que nuestro círculo social no es todo lo que existe. Nos permitimos navegar la vida con más libertad, sin aferrarnos a una personalidad que hemos creado con mucho amor (o no), pero que al final no es todo lo que somos.
La clave es saber que en esencia no eres todas esas etiquetas que te pones a ti mismo. Siempre has sido alguien, independientemente de tus relaciones, tus relaciones cambian y sigues siendo, sigues fluyendo en la vida.
Tips para empezar a conocer tu verdadero yo
Existen muchos ejercicios que puedes empezar a implementar en tu vida que te ayudarán a conocerte a ti, tus pensamientos y emociones. Estas son algunas sencillas formas de empezar:
- Dedica un tiempo todos los días para estar contigo, sin distracciones. Deja el celular, el trabajo, el entretenimiento de lado. Sea 10 minutos en la mañana o media hora en la noche, dedica un tiempo para solo estar en tu compañía. De inicio es incómodo, pero poco a poco te acostumbras a tu propia compañía.
- Journaling. Escribir acerca de nuestro día, creencias, pensamientos o sentimientos nos ayuda a entendernos mejor. Al plasmar lo que nos pasa, vamos entendiendo de dónde surgen nuestras emociones o cómo razonamos las cosas. Vamos descubriendo nuestra verdad.
- Meditar. Meditar es clave para tener paz con nosotros mismos. Ver a nuestro interior, por lo menos 5 minutos al día hace la gran diferencia. Al igual que pasar tiempo a solas, meditar puede ser incómodo de inicio, pero poco a poco nos regresa a la paz.
Solo conociéndonos verdaderamente podemos ser honestos con nosotros y los demás. El autoconocimiento nos lleva a redescubrir y tomar nuestro poder personal. Conociéndonos podemos regresar a nuestra paz, cada vez que lo necesitemos.