La vida lenta consiste en vivir cada momento con propósito, vivir y hacer las cosas conscientemente. Reducir el ritmo en el que vivimos nos ayuda a vivir cada día con intención. Conoce 6 hábitos de vida lenta que te ayudarán a cambiar tu vida.
1. Evitar pantallas en la primera y última hora del día
Meternos a redes sociales al primer momento del día nos mete de inmediato en la locura del mundo, noticias, chismes, contenido. Aprovecha las mañanas para conectar contigo mismo/a y con tu cuerpo antes que conectar con las redes sociales.
Usar redes sociales en la noche puede afectar nuestro sueño ya que nos quedamos con la mente llena de información por el contenido que consumimos. Tomarnos una hora sin pantallas no solo ayuda a desconectarnos del mundo, nos ayuda a inducir el sueño más rápido al no estar bombardeando la mente con contenido.
2. Rutinas en la mañana y noche
Establece una rutina para tus mañanas y noches, este tiempo puede ser dedicado 100% a ti. Estos momentos del día los puedes aprovechar como un espacio de amor propio y para conectar contigo mismo/a. Por la mañana puedes hacer yoga, preparar el desayuno, arreglarte, etc. Por las noches puedes aprovechar para meditar, leer un poco, escribir, hacer una rutina de skincare o cualquier cosa que ayude a relajarte y sentir bien.
3. Llevar una agenda o calendario
Llevar una agenda nos ayuda a llevar nuestra vida un día a la vez, ver “la pantalla completa” hace que se vea menos intimidante tener tiempo para todo lo que queremos hacer. Aprender a organizar nuestros días es un hábito que a la larga se puede convertir en una fortaleza. Programarnos dentro de lo que sea posible y que podamos ser flexibles nos ayuda a cumplir con todos nuestros propósitos sin descuidar nuestra vida personal.
4. Separa espacios en tu día o semana para relajarte
El descanso es necesario tanto para el cuerpo como para la mente. Tomar espacios donde conscientemente elegimos descansar nos hará mucho más fácil el regresar cada día a hacer las actividades que nos propusimos. Esto nos ayuda a evitar procrastinar, porque sabemos que tendremos nuestro propio momento de descanso.
5. Comida lenta
Sentarnos y verdaderamente saborear la comida nos guiará inconscientemente a cuidar lo que comemos. Muchas veces optamos por comida que es fácil y rápido de conseguir y comemos con prisa para continuar con nuestro día. Elegir conscientemente lo que vamos a introducir a nuestro cuerpo ya sea por gusto o porque es un alimento bueno para nosotros es una manera de cuidarnos y mejorar nuestra calidad de vida.
6. Evitar o limitar el contenido rápido
Las redes sociales nos permiten ver una gran cantidad de contenido en muy poco tiempo. De todo el contenido que consumimos realmente no retenemos mucho. ¿Es entretenido? Sí, pero el sobre estimularnos es lo que muchas veces nos hace sentir que cuando no estamos viendo contenido estamos “aburridos”. Limitar el contenido que vemos nos obliga a ver lo que tenemos a nuestro alcance, optar por otros tipos de entretenimiento o simplemente hacer las cosas que decimos que no tenemos tiempo para hacer.
Poner en práctica estos hábitos puede costar al principio porque nos gusta la comodidad de lo conocido. Con el tiempo verás que el estrés se vuelve menos y la mente se vuelve un lugar menos ruidoso. Intencionar cada momento para convertirte en la persona que quieres tendrá sus frutos, solo tienes que iniciar.
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